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Historia del Taekwon-do

Este texto está extraído de la enciclopedia del Taekwon-Do y lo escribe el General Choi Hong Hi en primera persona.

El Taekwon-Do moderno se diferencia mucho con las otras artes marciales. En realidad, ningún otro arte marcial es tan avanzado en lo que se refiere a la sofisticación y a la eficacia de sus técnicas o al bienestar físico general que genera en los practicantes.

Es un error pensar que todas las acciones físicas realizadas utilizando la mano y el pie para la autodefensa son Taekwon-Do, puesto que las teorías, la terminología, las técnicas, el sistema, los métodos, las reglas, el traje de práctica, y el fundamento espiritual fueron científicamente desarrollados, sistematizados y denominados por el autor. Solo los que practican técnicas basadas sobre las teorías, los principios y la filosofía del autor pueden ser considerados como verdaderos estudiantes del Taekwon-Do.

¿Cuándo y donde empezó el Taekwon-Do?

Un conjunto de circunstancias hicieron posible que se origine y desarrolle el Taekwon-Do. Además de mi conocimiento anterior de Taek Kyon, tuve la oportunidad de aprender Karate en Japón durante los tristes 36 años que mi país estuvo ocupado por los japoneses. Poco después que Corea fuera liberada en 1945, me encontré en la posición privilegiada de ser miembro fundador de las recién formadas Fuerzas Armadas de Corea del Sur.
Así por un lado adquirí un sentido de creación y por otro lado obtuve el poder para diseminar el Taekwon-Do a través de todas las fuerzas armadas, a pesar de una furiosa oposición.

El surgimiento del Taekwon-Do como un arte marcial internacional en un corto plazo se debe a varios factores.
Los demonios de la sociedad contemporánea (corrupción moral, materialismo, egoísmo…) han creado un vacío espiritual. El Taekwon-Do como era capaz de compensar este sentimiento de vacío, decadencia y falta de confianza.

Además, eran tiempos muy violentos, cuando el pueblo sentía la necesidad de dominar un método de protección, la superioridad de la técnica del Taekwon-Do llegó a ser muy reconocida. Mi estatus social, las ventajas de ser el fundador del Taekwon-Do y mi buena salud también contribuyeron al rápido crecimiento del Taekwon-Do por todo el mundo.

Mi práctica de las artes marciales hizo mucho para mejorar la salud. Nací enclenque y débil y mi profesor de caligrafía me incitó a aprender el Taek Kyon cuando tenía 15 años. En 1938, pocos días antes de salir de Corea para ir a estudiar a Japón ocurrió un incidente imprevisto, en el cual fui implicado y que mi regreso a Corea me haría correr el riesgo de represalias en mi contra.
Decidí llegar a ser cinturón negro de Karate cuando estaba en Japón.

En enero de 1946, recibí el grado de subteniente en la recién nacida república de Corea y fui destinado al 4º regimiento de infantería de Kwangju, en la provincia de Cholla del sur como comandante de la compañía.
Empecé a enseñar Karate a mis soldados como medio de entrenamiento físico y mental. Entonces comprendí que teníamos que desarrollar nuestro propio arte marcial nacional, superior en espíritu y en técnica al Karate Japones.

Fue con esa ambición que empecé a desarrollar nuevas técnicas, en forma sistemática a partir del mes de marzo del mismo año.
Al final del año 1954, casi había terminado de fundar un nuevo arte marcial para Corea, y el 11 de abril de 1955, este arte recibió el nombre de Taekwon-Do.

A nivel espiritual, el Taekwon-Do es el resultado de los principios tradicionales, éticos y morales de Oriente, además, claro, de mi filosofía personal.

Las técnicas físicas del Taekwon-Do se basan sobre los principios de la ciencia moderna, en particular de la física de Newton quien nos enseña el modo de generar máxima potencia. También fueron incorporadas de las tácticas militares de ataque y defensa.
Quisiera precisar que, aunque el Karate y el Tae Kyon fueron utilizados como referencia en el curso de mi estudio, las teorías y los principios fundamentales del Taekwon-Do son totalmente diferentes de las otras artes marciales del mundo.
En marzo de 1959, llevé al equipo militar para dar una demostración del Taekwon-Do por el extranjero. Visitamos Vietnam del Sur y Taiwán. Fue el primer viaje de este tipo en la historia de Corea. En esa ocasión, reiteré mi resolución de dejar mi legado personal al mundo, bajo la forma del Taekwon-Do, y formulé los ideales básicos siguientes para los practicantes:

·       Desarrolla una mente recta y un cuerpo fuerte, para darte la confianza, para estar siempre del lado de la justicia.

·       Debemos unirnos con todos los hombres en una hermandad de sangre sin importarnos la religión, raza nacionalidad o fronteras ideológicas.

·       Debemos dedicarnos a construir una pacifica sociedad donde la justicia, moralidad, la honestidad y el humanismo prevalezcan.

También me dediqué a la difusión mundial del Taekwon-Do con mi sincera esperanza de que esto proveerá la unificación de mi dividida madre patria.

Mi estudio del Taekwon-Do fue de dos tipos, disciplina espiritual y perfección técnica.

Llegué a definir las dimensiones espirituales del Taekwon-Do como el hecho de fusionarse con los ideales del Taekwon-Do y llegar a comprender el sentido completo de las formas del Taekwon-Do.
Si nos consideramos uno con el Taekwon-Do, lo respetaremos tal como respetamos nuestro cuerpo y nunca se empleará el Taekwon-Do de un modo deshonroso.